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martes, 4 de junio de 2013

Del telepromter a los temores políticos de la prensa ecuatoriana


Leyendo, entre líneas, la nota del diario El Comercio El teleprompter, la caja mágica de los discursos”, di con ciertas “sugerencias” que más que ocuparse del fondo, se preocupaban por la forma. Lo resumo en: “hagan el favor de decir la verdad, que están leyendo y no hablando de memoria”.

A propósito de las intenciones que sugiere la nota, pensaba que quizá -si con esto no corto su libertad de expresión, o ataco desmedidamente su vulnerabilidad- deba pedirles a los señores de El Comercio que en esa misma medida “hagan el favor de decir la verdad...”, como un ejercicio de autoexigencia.

Es que causa cierto ruido, cierta impresión de mala fe, conveniencia y, sobre todo, desconfianza, que esta nota sobre el telepromter -muy ilustrada y bien ubicada- se presente en el día de mayor circulación de los medios impresos, y como alertando: “La Gabriela no ha sido tan buena oradora, después de todo”.

En materia de periodismo, no es que lo del telepromter sea un tema de actualidad, coyuntura o interés. Bueno, esta última característica quizá sí, solo que se debería especificar ¿interés de quién? Porque, señores de El Comercio, cómo no les interesaría descalificar, más que informar, sobre un discurso que agradó a más gente que a la que incomodó.

Entiendo su posición: debe ser aterrador que aparezca, con tanta fuerza, la nueva Presidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira, y que su discurso en la posesión del Presidente de la República genere impacto en la opinión pública. Ahora mismo me los imagino en sus escritorios pensando: “otra más a jalarnos las sábanas”.


Lo entiendo y lo rechazo, porque eso es antiperiodismo, y se supone que ustedes deben hacer periodismo por y para el otro, no por y para sus intereses.

Por ello, como lectora en ejercicio de mi derecho a acceder a información contextualizada, espero que su posición de actores políticos sesgados que adoptan con sus políticas editoriales, al menos sea evidente y clara.

Ya no más mentiras sobre independencia, imparcialidad y menos de representatividad popular. Pues nos urge un periodismo que supere los límites de la forma, vaya al fondo de las cosas, que no se espante por un discurso ni se pierda en un telepromter, que camine con los de a pie, que hable por los de a pie.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

PRENSA MÁS HUMANA


Cuenca 21 de Noviembre de 2012

Llama mucho la atención la jerarquía que le da la  prensa nacional a las noticias. Respecto a las noticias sobre el conflicto Palestino: un pequeño resumen cuenta el alto al fuego en la zona de gaza. (Datos más datos menos).

¿Son más de 62 años del conflicto entre el pueblo Palestino y los sionistas? Si.

¿Cuánta cobertura le han dado los medios al conflicto? Como 9 días entregando a la gente pequeños resúmenes de lo que pasa “allá lejos” “allá con ellos”. ¿Es que hay más muertos? ¿Es que la noticia nos duele más o vende más?  

Para que nos empiece a doler, para denunciar, reprochar, es hora de conocer.
Quisiera extenderme en la indignación que produce la muerte diaria de centenares de personas en Gaza, en los intereses de poder económico y político que hay atrás de la guerra: control de Medio Oriente, intensiones de exterminio a los palestinos, dinero, tierra, extorsión  genocidio, muerte..muerte ..muerte. Pero no sé cómo ser justa en la exposición de lo que pasa, sin embargo está su voz . (Rafeef Ziadah)

No les queda más que su voz, la de los medios ha sido baja, casi un susurro.

Ese silencio parece no ser casualidad, pues los medios de comunicación son empresas que han sido mal entendidas como “cuidadoras de la democracia y el sistema” y en este sistema el fútbol, por ejemplo, atrae más que lo que puede pasar “allá bien lejos”. En un lapso de 10 horas los tuits de Ecuavisa (solo por poner un ejemplo) han sido 79. Al fútbol le han dedicado 32, a noticias nacionales 23, a promoción de telenovelas 11, igual número para curiosidades faranduleras y dos tuits para hablar de Gaza.  

La prensa ha olvidado que somos mediadores entre la gente y gente y en ese olvido han causado una deformación de la sociedad, que se refleja en la imposibilidad de reaccionar enérgicamente en contra de brutalidades, que por supuesto nos incumben Y que además son políticas.

Es que además de todo, como buenos “guardianes” de lo establecido nos han vendido la idea de que la política es mala, la han confundido, deliberadamente, con politiquería. Nos dejaron a los pueblos desarmados, pasivos, con la coyuntura HUMANA.

Sin embargo el fenómeno de las redes sociales han sido una buena alternativa para democratizar la información, pero no excusa a las empresas mediáticas de su silencio cómplice.

¿Qué está haciendo hoy la prensa? Gaza nos debería doler a todos.

    

Educación: diagnóstico y reflexión.


Admitimos el derecho a soñar con Galeano: “la educación no será privilegio de quienes puedan pagarla".
De los aproximadamente 90 mil aspirantes a ingresar a la Universidad (bachilleres recientes la mayoría) este año apenas 15 mil lograron entrar a la educación superior pública según datos expuestos por el Ministro de Talento Humano, Augusto Espinosa, el pasado 6 de noviembre en un foro sobre “calidad académica” ofrecido en la Universidad de Cuenca. 
¿Un problema de ahora? No. ¿Una deuda histórica? Desde siempre.
Las nuevas propuestas respecto a la Educación Superior en el país van abanderadas de intensiones como:


·         Calidad académica.
·         Mayor acceso a la educación superior.
·         Investigación en las universidades.
·         Cooperación de las mismas.
·         Interés colectivo.
Las críticas frente a estas propuestas se enfocan, muchas veces, en “la aplicación intempestiva” de reglamentos y mecanismos que el régimen formula para llegar a estas metas, como por ejemplo:
  • ·         Sistema Nacional de Nivelación y Admisión, SNNA.
  • ·         Reglamento de Escalafón Docente .
  • ·         Acreditación de las Universidades.
  • ·         Cierre de las universidades categoría “E” y plan de contingencia.
  • ·         Acreditación de las carreras, etc. 

Otras posturas, en cambio, acusan a las propuestas de mentirosas. Denuncian, según su punto de vista, una intensión de privatización de la educación, de convertir a las universidades en excluyentes (como si no lo fueran históricamente), de atropellos a los derechos laborales de docentes y administrativos.
El problema de estas posturas (además de ser vinculadas a intereses politiqueros en muchos casos) es que las estamos pensando desde la concepción de Estado-Nación que nos dejaron como herencia del sistema capitalista e imperialista, que se asentó en la educación concibiéndola como espacios para generar mano de obra calificada, que a su vez, pueda sostener el sistema que se iba desarrollando en un mundo globalizado. Tuvo éxito.
Repensar la educación, entenderla como esa herramienta del pueblo para desarrollar sus condiciones de vida, en función del bienestar común, nos llevaría a pensar, por ejemplo, que no solo el acceso a la educación debe ser masificada, sino el conocimiento también; que la gratuidad no significa simplemente el no pago de matrículas y aranceles, sino que se trata de generar las condiciones adecuadas para que la gente pueda estudiar y, que además es la posibilidad real de aportar socialmente con el conocimiento adquirido en las aulas.
Las necesidades respecto a la educación superior en el país y en el mundo, no son de reivindicaciones gremiales, sino una urgencia de cambio estructural, entender que las universidades no somos los únicos actores, pero sí parte importante de este cambio. Estos cambios necesitan de un pueblo listo para emprenderlas, pues al repensar la educación, damos la espalda a sectores beneficiados por la propuesta inicial de educación mercantilista. Esa acción tratará de ser bloqueada.
En este escenario, la búsqueda de la nueva Universidad nos involucra como sociedad en actores activos, críticos y propositivos de lo que necesitamos construir. Que no nos ocurra lo de los años 70, (deuda histórica que nos dejaron los entonces actores universitarios): buscar un ingreso indiscriminado de estudiantes a la Universidad, a costa de la calidad académica y su visón social.
Actualmente los jóvenes universitarios organizados para repensar la educación han propuesto como luchas primordiales una III Reforma Universitaria, que potencie a la Universidad como un actor vital en la construcción social; que se fortalezca la educación pública, con gran urgencia, en los niveles básicos y bachilleratos a fin de dar condiciones de inclusión real a los sectores históricamente vulnerados, entre otras plataformas de lucha.   
Como decía Ernesto “el Che” Guevara: los universitarios son capaces de sostener o derrumbar cualquier sistema económico. Entonces, los espectadores con actitud de “lava manos” arriesgan la permanecía de la educación mercantilista, pero tienen y tenemos la opción de trabajar activamente por la construcción de la nueva universidad, de la nueva sociedad.  

ENTRE EL PERIODISMO Y LA VIDA